Sunday, April 18, 2010

El Sentido del Agua en Buenos Aires


Antes de llegar a Buenos Aires, nunca me consideré como una “persona de agua.” No me gustaban los mares, ríos o playas mucho y siempre prefería ir de vacaciones en otros lugares. Sin embargo, desde mis experiencias en Buenos Aires hasta ahora, pienso que mi perspectiva ha empezado a cambiar – me ha comenzado a encanta el agua.

Quizás la razón para este cambio es que puedo hacer muchas actividades divertidas en el agua. Antes este mes, me uní al Yacht Club de Puerto Madero donde empecé a aprender como remar. Aunque solamente he tenido tres clases, cada una fue muy divertida. Remar es un deporte excelente para hacer ejercicio porque usa todas las partes del cuerpo. Además, cuando remo, incluso cuando estoy aprendiendo con un instructor, me siento libre en el agua, como si lo que solamente fuera importante en todo el mundo fuera el agua, el bote y yo. Puedo relajarme por un rato en el agua porque no hay recuerdo del ritmo ocupado y rápido del trabajo y otras responsabilidades de la vida.

Otra razón por mi cambio en perspectiva puede ser la belleza natural del agua. El ambiente del río en Buenos Aires siempre está cambiando. A veces es muy tranquilo y me parece que no hay nada que se está moviendo. Otras veces, el viento causa que el agua sea más peligroso y las olas se muevan con mucha fuerza. Vi esta diferencia cuando visité Tigre. Cuando estaba en el río cerca de nuestro hotel, el paisaje fue tan quieto y tranquilo. Pero nuestra vuelta a Buenos Aires fue lo opuesto: fue un poco incómodo porque había mucho viento y olas. Estos cambios hacen un tipo de agua que tiene una vida propia.

Entiendo que el agua es crucial para las vidas de los porteños porque tiene mucho significado en la economía y la política de Buenos Aires también. El río es un modo de transporte útil y en general la ubicación de la ciudad en relación con el agua es muy conveniente y estratégica. Toda la actividad que pasa en Puerto Madero y otros puertos similares son muy importantes para la vida de cada día en Buenos Aires, Argentina y otros lugares en toda Latinoamérica.

Cada persona tiene una opinión diferente sobre el agua. Aunque no me gustó mucho en el pasado, estoy empezando a entender mis razones para cambiar mis perspectivas. Quizás lo que es el más interesante de todo lo demás es que mientras puedo recibir valor personal del agua, por ejemplo las oportunidades para participar en los deportes de agua o ver un paisaje lindo, el agua también sirve para muchas otras personas en diversas maneras durante el mismo tiempo. Pienso que las varias funciones del agua son increíbles y son razones suficientes para apreciarla y disfrutarla.